Asomarnos en el abismo de abusos e impunidad de años. (Foto E.I.)

Libro testimonio. Duro como la historia que cuenta. Durante este año llegó a las estanterías de las librerías de este lado del charco, de la mano de la editorial Salto de Página y Claudia Larraguibel encabeza la portada. La misma persona bajo diferente nombre, como reza la solapa, porque en su primera edición de la editorial chilena Hueders, en 2016, llevaba la firma de Lola Larra. Y el subtítulo de Los niños de Colonia Dignidad. Larraguibel, que nació en Chile, se exilió en Venezuela y trabajó durante muchos años en Madrid, comienza la escritura de este libro varios años después de descubrirse los horrores acaecidos en Colonia Dignidad.

La periodista novelista trasunto de la autora busca, entrevista, investiga a colonos, abogados, personas cercanas al episodio con la intención de rodar una película sobre lo sucedido. Desde diferentes puntos de vista, con testimonios reales e intercalando un story board de esa película imaginada, va apareciendo ante nuestros ojos el puzzle siniestro de una secta nazi, en el profundo sur chileno. Un líder que abusaba de los niños de la colonia (los sprinters que dan título al libro), mantenía una férrea disciplina donde el trabajo y la Biblia eran la ley.

Con una profunda sensibilidad, intenta explicar la connivencia de los allí encerrados bajo ese régimen carcelario y explotador. Los tejemanejes de los líderes con la política chilena (apoyo a Pinochet, uso de la colonia para torturar detenidos), los abusos infantiles, la estructura piramidal. Como dice la autora:

“Más allá de la realidad terrible en la que estaban inmersos, más allá de las torturas a las que fueron sometidos, los trabajos forzados, las drogas con que los amansaban, yo quería saber (y contar) cómo vivían y qué significa haber crecido completamente aislado: cómo piensa y cómo ve el mundo alguien que creció sin televisión, sin periódicos, sin noticias, sin poder caminar por la calle; alguien que nunca fue a conciertos o al cine o a fiestas o a un museo, una persona que nunca manejó dinero propio ni abrió una cuenta en el banco, que nunca se compró un libro, que nunca alquiló una casa; gente que se enteró a medias del golpe militar…”.

En esa búsqueda de la verdad, de lo acontecido, la narradora sufre vaivenes y altibajos. Ella lo expresa con sinceridad: al final, la búsqueda no está clara. Se difumina la intención, pero el texto no decae. Nos golpea y viajamos para acompañar los sueños de unos personajes humillados, pero revestidos de una enorme dignidad.

“Fui lo más fiel que pude. Respeté toda esa masa ingente de información que había recopilado a lo largo de años. La ordené, seleccioné, jerarquicé. Intenté no traicionar la realidad.

Pero también mentí. Resumir y sintetizar implica mentir de alguna forma”.

Ahora es tarea de nosotras lectoras acercarnos a la obra. Asomarnos en el abismo de abusos e impunidad de años. Entender que el horror puede ser un paisaje idílico y una forma de vida. Que los grandes sueños tienen un reverso de aniquilación. Y este libro es un intento de rasgar las vestiduras de lo infame, deshacer el oprobio y restablecer la dignidad de las víctimas. Borrar las sombras de la infamia.

Colonia Dignidad. Parral, Provincia de Linares, Región del Maule.

Otra vez, en palabras de la autora, casi al final del libro:

“Y por eso las películas y los libros mienten: porque deben elegir de entre todas las posibles, una sola versión. La más verosímil, si acaso podemos contar con el talento del narrador”

Y, en este caso, el talento de la narradora es potente, atrayente e incisivo.

(Coda final: hay una página web que nos descubre los entresijos de la obra:

http://sprintersnovela.com/

y una fantástica entrevista a la autora con la publicación del libro en Chile:

http://hueders.cl/una-entrevista-con-lola-larra-sprinters/

para acercarnos un poco más a la obra).

Claudia Larraguibel: Sprinters, Madrid, Salto de Página, 2018


‘Sprinters’: una historia de abusos was originally published in Papel en Blanco on Medium, where people are continuing the conversation by highlighting and responding to this story.

Source: Papel en blanco. Reseñas literarias.

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