Molly Ostertag, guionista de ‘Star contra las fuerzas del mal’, debuta en esta novela gráfica juvenil con un mensaje muy positivo

El niño brujo

Es un hecho que el cómic, siempre asociado a los lectores más jóvenes, ha ampliado su espectro en las últimas décadas hacia un sector adulto, hasta el punto de descuidar a aquellos a los que iba inicialmente dirigido. Puede que haya habido épocas en las que, efectivamente, esto ha ocurrido: han convergido diversas situaciones, entre las que podemos citar el fin del quiosco o papelería como lugar donde comprar habitualmente cómics o el hecho de que tanto creadores como lectores han ido envejeciendo sin pensar en el relevo generacional. Pero afortunadamente esta situación es cada vez más agua pasada, puesto que en la actualidad cada vez encontramos más y mejores cómics pensados para el público joven: desde los primeros lectores con 5 ó 6 años (o incluso antes, en los cómics sin palabras), hasta los tardoadolescentes (o young adults en inglés). El niño brujo, obra de Molly Ostertag viene a unirse a esta corriente, en un título que edita en nuestro país Harper Collins Ibérica.

En El niño brujo, conocemos a la familia de Aster. Es un clan algo especial, ya que todas las chicas son educadas para ser brujas, mientras que los chicos son educados para ser cambiaformas. Esta tradición se remonta a muchas generaciones y quien se atreva a desafiar esos límites es exiliado, como le ocurrió al abuelo de Aster. Pero Aster no quiere ser un cambiapieles, y en cambio está fascinado por las clases de magias a las que asisten sus hermanas y primas. Muy pronto, ante la amenaza que circunda la hacienda familiar, Aster deberá hacer frente a su destino: se pliega a los designios de la tradición familiar o sigue su propio camino.

Molly Ostertag es una joven autora del estado de Nueva York. Trabaja como guionista en la recomendable serie Star contra las fuerzas del mal de Disney Channel y ésta es su primer cómic como autora completa, un cómic recomendado para lectores entre 6 y 12 años, pero que amplía su abanico a cualquiera dispuesto a leer una buena historia.

El niño brujo

Porque El niño brujo va más allá del cómic como pasatiempo. Es una historia que habla sobre las tensiones propias de la adolescencia, donde todos los anclajes personales se relativizan y ya nada es seguro. En este momento crítico de plena formación de la personalidad, todo es cuestionado: familia, amistades, valores, e identidad. Me interesa, sobre todo, la velada (bueno, o no tan velada) lectura de género que puede hacerse de esta novela gráfica: Aster es un chico que no se identifica con el rol que se le ha asignado, y en lugar de eso, aspira a su contrario. Por ello es insultado y marginado, su familia le menospreciará, pero en su valentía y tesón, conseguirá lo que quiere, además de volver a obtener el amor y el respeto de los suyos. Todo ello bajo el simpático disfraz de una historia de magia y brujería, donde capturando una esencia muy de Hayao Miyazaki, realmente no hay “malos”, sino que sólo hay obstáculos en la construcción de la identidad del héroe.

Gráficamente, el cómic también entrará por los ojos a quien se acerque a él. El formato es más bien pequeño y el estilo de la autora es de un sincretismo que aúna influencias diversas, en las que entrevemos el influjo del manga u otras autoras como Noelle Stevenson. El color, de unos tonos cálidos, contribuye también a crear una obra que, a pesar de tener más de doscientas páginas, se lee de una sentada.

El niño brujo, primera entrega de lo que parece que será una saga, es un cómic lleno de valores que inspira, pero nunca adoctrina. Es un canto a la libertad de ser quien uno quiera ser. Un cómic que pasará a ser uno de los destacados del año seguro.

El niño brujo (HARPERKIDS)

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‘El niño brujo’: sé quien quieras ser was originally published in Papel en Blanco on Medium, where people are continuing the conversation by highlighting and responding to this story.

Source: Papel en blanco. Reseñas literarias.

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