En el bosque

Me he demorado mucho pero por fin ha llegado el momento de compartir unas líneas con vosotros sobre En el bosque. Hoy no hablaremos de un libro, sino más bien de un artefacto literario, una maravilla impresa que nos ha traído Libros del Zorro Rojo coincidiendo con el vigésimo aniversario del ingreso de Ana María Matute en la Real Academia Española.

En el bosque es una pequeña caja que contiene un cuadernillo ilustrado con algunos textos extraídos del dicurso que la autora leyó en enero de 1998 con motivo de su ingreso. Para Matute, cuya carrera había empezado cuarenta años antes, cuando en 1954 gana con dieciséis años el Premio Planeta, la literatura es un bosque, exótico y salvaje, que conoce desde niña. Allí, nos dice, “existen rumores y sonidos totalmente desconocidos por los humanos, existe el canto del bosque eterno, donde residen infinidad de historias que jamás se han escrito y acaso nunca se escribirán”. Como lo biblioteca eterna de Borges, Matute ve en este bosque todo lo contenido por la naturaleza y el hombre. La idea se articula en varias capas de sentido: el bosque real, el territorio de lo natural, pero también del misterio, el lugar que Ana María frecuentaba en su niñez y que era el disparador de la imaginación: donde, al igual que cuando Alicia cae por el agujero de la madriguera, todo es posible. Es la primera de todas las imaginaciones: ese lugar frondoso y habitado por todo tipo de seres, cambiante con la luz del día y de la noche, acogedor, pero también “terrible y armónico a la vez”.

En el bosque

Ese bosque es también la literatura: el fertil campo de la imaginación lleno de voces y de personajes; “es la historia de todas las historias que siempre quise contar”. El hecho de escribir, por tanto, se convierte en la voluntad de adentrarse en ese bosque como un aventurero, un paseante, un explorador y un científico.

La edición de Zorro Rojo de este artefacto es preciosa. La caja, como decíamos, incluye el cuadernito con el texto de Ana María Matute y nueve ilustraciones en forma de carta de gran tamaño o tarjetón, creadas por Elena Odriozola, que también unen naturaleza con escritura, y homenajean la cosmogonía de los cuentos de hada que inspiraron a la escritora. Con tintas roja y dorada, las ilustraciones recogen el sentido de la maravilla y del misterior que ese bosque que inspiraba a nuestra autora.

Aunque han pasado veinte años, recuerdo muy bien algo que dijo Ana María Matute ese día de su ingreso en la RAE, porque me quedó grabado para siempre. Recordando de memoria, decía más o menos así: “hija, escribir no es fácil. Es muy difícil… Pero es lo más bonito del mundo.” Este pasaje volvió a mi cabeza cuando leí En el bosque y confirmó esa idea que tenía de Ana María Matute como una persona absolutamente comprometida con su escritura.

En el bosque es un texto muy inspirador, muy sentido. Una pequeña joya literaria que atesorar y releer cada tanto para volver a encontrar el camino, ese sendero entre la hierba que nos lleva al bosque de los libros. Un regalo perfecto, además, para cualquier lector, pero sobre todo para cualquier escritor.

En el bosque

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‘En el bosque’, las palabras inspiradoras de Ana María Matute was originally published in Papel en Blanco on Medium, where people are continuing the conversation by highlighting and responding to this story.

Source: Papel en blanco. Reseñas literarias.

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