¡Uf! Todo llega a su final. No solo la finalización de la escritura del relato o la creación de una página web desde cero (sin conocimientos previos del medio) y de toda la promoción de la novela, sino por la conclusión del propio ciclo. La verdad es que estoy agotado, pero muy feliz. Ahora hay que dejar que el bebé se marche, crezca y madure. Espero que quede en los corazones de los que lo lean y guarden con cariño esta historia en la que cabe de todo. Desde la acción más trepidante, a viajar a lugares sombríos y terribles, batallas épicamente sangrientas, secuencias de infarto y un final apoteósico.

Gracias a cualquiera que haya leído alguna de mis entradas. Mi recomendación personal es que os leáis la trilogía y que luego leáis las entradas, porque así entenderéis todos los guiños que he dejado a los grandes momentos de la historia, y también todas las pistas falsas. Ja, ja, ja. También encontrareis aclaraciones puntuales de hechos que no entraron en la novela. Una historia es algo vivo. Siempre se le puede añadir algo más, pero no puedes seguir escribiendo la misma historia eternamente. Hay que dejarla ir. Ahora es vuestra y espero que os guste.

Voy a dedicar el blog a poner los bocetos de los dibujos para el nuevo tráiler, mis propias reseñas de libros que lea en mis peculiares vacaciones (dentro de mi situación actual) y un montón de información para despistar, sobre la próxima novela. Ya está casi entera en mi cabeza. Luego como es obvio, cambiará, pero eso es lo más divertido de escribir: dejarte llevar hasta donde la historia te lleve, para bien o para mal.

Desde el fondo de mi corazón, gracias por comprar mi novela y por leer esta entrada.

P.D: tened mucho, pero que mucho cuidado, con el mar. En esta historia, no se comporta de una manera normal que digamos.

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