En un viaje tan largo y a pesar de estar rodeados de un desorbitante lujo, es imposible no pararse a rememorar viejas batallas. Llevan demasiado tiempo luchando como no para no detenerse un momento y dedicarles un homenaje a todos los caídos en batalla, a los desaparecidos y a ellos mismos por seguir en la brecha.

Recordar a los camaradas de lucha que dieron su vida para salvar la suya e incluso a los que no han aparecido para ayudar en el mayor evento de todos, les parece lo más acertado. No los extrañan y no juzgan a los que no han venido. El horror que les aguarda en Estambul achantaría al más pintado. Así pues, tocad, tocad un réquiem por los que ya no están y por los que pronto los acompañarán.

Gracias por leer esta entrada.

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